Los arneses carenados ya se han vuelto habituales en los campeonatos. De hecho, llama la atención ver todavía a algún piloto de alto nivel sin carenado... ¿Cuáles son sus beneficios? ¿Cuál parece ser la tendencia a futuro?. Lo vemos en esta nota.

En un parapente de competición el conjunto piloto-silla (sin carenar) es responsable de aproximadamente el 19 al 23% de la resistencia al avance total. La aerodinámica del arnés, e incluso la postura que adopte el piloto influyen notablemente en el planeo.

¿Qué cambia con un arnés carenado?
Un estudio en el túnel de viento (Ref. 1) comparó la resistencia al avance de distintos tipos de sillas, con y sin carenado (Figura sillas). En el gráfico podemos ver que una típica silla carenada actual (Woody Valley X-Rated) es capaz de lograr una reducción del 11 al 28% respecto de una convencional volada en posición óptima. En un parapente de competición esto implica un aumento de planeo de unos 0.35 a 0.55 puntos a velocidad de trim. Como vemos, la mejoría de performance depende mucho de qué tan ineficiente sea silla que tomemos como referencia. También influye mucho la posición de su piloto; lo más "honesto" sería hacerlo volar en la posición óptima: semi-reclinado, con las piernas extendidas orientadas con el viento y los brazos alineados detrás de las bandas. Si vuela en una posición menos óptima, obviamente el carenado en cuestión mostrará mayores diferencias de planeo, y aquí es donde hay lugar para algunas "trampitas" del marketing...

 
el articulo completo lo podes encontrar en revista ICARO número 1